Alimentos que causan inflamación

La inflamación es un mecanismo de defensa del organismo frente a la agresión, por lo tanto es necesaria. Constituye una respuesta inespecífica del sistema inmunológico a agentes causales de diversa índole, que determinan cambios fisiológicos que incluyen incrementos del flujo sanguíneo y permeabilidad vascular con la liberación de mediadores derivados del ácido araquidónico, aminoácidos modificados y citoquinas, que amplifican el proceso, siendo las moléculas antiinflamatorias(IL19, I14, TGF3, IL13, GC) los reguladores de estos eventos. 

Muchas de las enfermedades que en la actualidad aquejan al ser humano están relacionados con la inflamación crónica. El sistema inmunológico se pone en estado de alerta cuando el cuerpo reconoce cualquier cosa extraña como un microbio invasor, el polen de algunas plantas, alguna sustancia química o una alimentación inadecuada. Esto desencadena un proceso inflamatorio y si esta persiste por varios días, puede llegar  a convertirse en su peor enemigo y desarrollar enfermedades como:

-Asma.

-Tuberculosis.

-Sinusitis.

-Ulcera péptica crónica.

-Artritis reumatoide.

-Periodontitis.

-Colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn.

-Hepatitis activa.

-Fiebre del heno.

Alimentos inflamatorios

Muchos estudios experimentales han demostrado que los componentes de algunos alimentos y bebidas pueden tener efectos inflamatorios sobre el cuerpo.

La carne, por ejemplo y especialmente la que contiene mucha grasa, tiene ácido araquidónico, por lo que es conveniente limitar el consumo de hamburguesas, carnes, procesadas como las salchichas, etc.

La carne roja contiene colesterol y grasas saturadas. La ganadería intensiva usa hormonas para el engorde, cadmio en los piensos y antibióticos. Evite los derivados cárnicos porque tiene muchos aditivos.

Los lácteos son difíciles de digerir, especialmente por sus proteínas y la caseína. Además es importante señalar que a las vacas les suministran muchos antibióticos y hormonas para que aumenten la producción de leche. Sin embargo, los lácteos son una fuente importante de calcio que pueden ser sustituidos por algas o semillas de sésamo que son ricas en este mineral.

En general se recomienda que evite:

  • Papas fritas y frituras en general.
  • Carbohidratos refinados como el pan blanco y todo lo que esté relacionado con toda la pastelería.
  • Refrescos y otras bebidas azucaradas.
  • Margarina y manteca de cerdo.

Los alimentos poco saludables también contribuyen al aumento de peso, que en si mismo es un factor de riesgo para la inflamación.

¿Qué debe contener una dieta anti-inflamatoria?

Las plantas sintetizan una plétora de compuestos, muchos de los cuales son fisiológicamente activos cuando se consumen.

Se estima que una dieta mixta puede contener entre 60.000 y 100.000(unos 1,5 gramos) de compuestos fitoquímicos distintos, algunos  de los cuales le proporcionan sus características  organolépticas de olor, color, textura, sabor, entre otros.

Normalmente sirven de defensa frente a agentes externos. En este sentido, las investigaciones en Nutrición han demostrado que las dietas que mejor se adaptan a estos objetivos son aquellas que se basan principalmente en el consumo de frutas, verduras, hortalizas, cereales y leguminosas, utilizando de forma moderada los alimentos de origen animal.

Los alimentos forman parte importante en el mantenimiento  de la salud no solo porque surten de metabolitos primarios, minerales y vitaminas necesarias y esenciales para las funciones del organismo sino porque muchos de sus metabolitos secundarios proveen actividad antiinflamatoria que podría favorecer la homeostasis al mantener un balance entre la inflamación y antiinflamación, además de servir de complemento en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias como crónicas no transmisibles.

Existe evidencia de que los procesos inflamatorios son modulables ante la ingesta regular de alimentos y dietas ricas en fitoquímicos de probado efecto antinflamatorio.

Estudios dirigidos a pacientes de alto riesgo con dietas basadas en frutas, vegetales y granos enteros, con aceites ricos en EPA (ácido eicosapentaenoico), lo que puede reducir significativamente la producción de biomarcadores inflamatorios.

 

Por tales motivos, elija los alimentos más adecuados y podrá reducir los riesgos de enfermedades. Algunos de ellos son:

Tomates, aceite de oliva, verduras, vegetales de hojas verdes como espinacas, col rizada,  acelgas que contienen antioxidantes naturales y compuestos protectores de polifenoles que se encuentran en las plantas. Nueces, almendras, pescados como el salmón, cebolla, atún y sardinas. Frutas: fresas, arándanos, cerezas, naranjas y manzanas.       

 

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